El camino recorrido...

- Participamos de dos encuentros internacionales en Brasil y uno en Colombia, organizados por el Mocilyc, como artistas y talleristas.
- Nos presentamos en los ciclos y encuentros de Momusi realizados en los teatros 25 de mayo, IFT y Garrick de Buenos Aires y en Cosquín.
- Tocamos en el marco del programa “Música para bajitos” de Cultura Nación en la Biblioteca Nacional, Casa del Bicentenario y Centro Cultural Haroldo Conti.
- Fuimos parte de la programación de la Feria del Libro Infanto Juvenil de Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, San Carlos.
- Viajamos llevando nuestra música a ciudades, pueblos, teatros y plazas y disfrutando del gran cariño que nos brinda el público.
- Realizamos todos los años conciertos para escuelas y jardines convocando a miles de chicos y docentes.
- Nuestras canciones ya se escuchan, cantan y bailan en centenares de escuelas de nuestro país, pero también de otros países de América y de Europa.
- La “Cumbia del monstruo” fue editada en el “Nuevo cancionero de la música infantil” por la editorial Ediba en Argentina y México.
- Varias de nuestras canciones forman parte de los libros” Música Maestro: Repertorio Coral para Escuelas Primarias. Gobierno de Santa Fe. Ministerio de Educación”.
- Mantuvimos durante el año 2012 el micro “Canticuénticos al rescate” por Radio Nacional Santa Fe.
- Organizamos el festival “Sonamos para los chicos” en el año 2012.
- Nos visitan muchísimos seguidores en You tube y Facebook desde diferentes lugares del mundo.
- Recibimos cartitas, mensajes, mails, dibujos, videos, besos, abrazos, alguna lagrimita de emoción y muchos ojos brillando!.

Esta historia continuará….Te invitamos a acompañarnos!!!

Daniela Ranallo

Me llamo Daniela, nací en Esperanza, una ciudad cercana a Santa Fe. Me encanta cantar y bailar por eso me animo a hacerlo con los Cantis.
Nadie lo hubiera imaginado cuando iba a la escuela primaria porque era muuy tímida, vergonzosa y para colmo llorona!
Con mis amigas del barrio inventábamos juegos, canciones, coreografías, idiomas secretos para escribirnos mensajes en papelitos que dejábamos después debajo de una piedra designada afuera del árbol de la casa a quien le escribíamos (sin que nos vieran, por supuesto). Entonces después esperábamos ansiosas el momento en que nos llegase la sorpresa de un mensaje secreto en nuestro árbol.
A los 7 años empecé clases de guitarra con un profe que se llamaba Jorge Jorge, aunque parezca gracioso ese era su nombre. Con Julieta, una amiga de infancia, recorríamos la cuadra ofreciéndoles cantarles a los vecinos. A los 11 empecé clases de teclado. También me gustaba cantar en coros.
Cuando en 5to año tuve que decidir que estudiaría, volvió a brotar mi deseo por la música, y empecé mi formación académica en el Instituto Superior de música de la UNL.
Cuando empezamos con Ruth a componer las primeras canciones de los Canticuénticos sentía una gran alegría!, tenía una hermosa sensación de libertad como cuando uno juega tan compenetrado que se olvida de la hora y de las tareas que tiene que hacer.

Ruth Hillar

Nací en Santa Fe y en abril, pero desde los tres años viví en Santo Tomé, una ciudad vecina, recostada sobre el Río Salado.
Fueron tiempos de laguna y río. Y una piragua que valientemente cargaba hermanos y amigos al por mayor! Fueron tardes de patinar en la calle y de una biblioteca que armé en la vereda para los chicos del barrio. Pero también hubo una flauta dulce, con la que empecé a andar el camino de la música y que me acompañó durante años al Liceo Municipal de Música.
En casa escuchábamos música clásica, algo de folklore argentino y latinoamericano, además de María Elena Walsh y Promúsica… Me gustaba sacar canciones en la flauta, pero cuando empecé a leer partituras sentí la misma fascinación que sentía al leer un libro. Disfrutaba de la lectura a primera vista, más para conocer la música que para estudiarla. Y me encantaba tocar dúos de música barroca acompañada por mi papá en el violín!!
Terminé el profesorado de Flauta Dulce al mismo tiempo que la escuela secundaria y mi familia estaba segura de que seguiría estudiando música pero no… la adolescencia es así! Empecé la carrera de Letras, otra de mis pasiones, pero al año siguiente ya estaba en el Instituto Superior de Música de la UNL donde me recibí de Profesora de Armonía y Contrapunto. Por esa época estudié varios años de Flauta Traversa con Luis Rocco y toqué con algunas agrupaciones, sobre todo de música contemporánea.
Después me casé, tuve tres hijas y disfruté intensamente de ser mamá, cantándoles, armando casitas y disfraces, inventando cuentos y mimándolas, al tiempo que daba clases de música en distintos niveles.
Y empecé a sentir que me faltaba algo…Yo ya había escrito alguna canción o un par de líneas cuando lo sentía necesario, pero me encontré con la Dani… y empezamos Canticuénticos!! Soy feliz componiendo. Combinando palabras y sonidos hasta que suena lo que ando buscando. Pensando cómo lo escucharán del otro lado las orejas chicas… pero también las orejas grandes! Imaginando cómo sonará la canción en los instrumentos y voces de mis compañeros de grupo. Y soy todavía más feliz cuando escucho esas canciones cantadas por los chicos y chicas de todas partes, porque sé que llegaron justo donde querían llegar!

Laura Ibáñez

Nací en Santa Fe, una ciudad que está llena de ríos, donde también hay una laguna muy grande. Cuando la vi por primera vez mi mamá dice que le pregunte: - ¿Mami, quién dejo la canilla abierta?
En mi casa todos son músicos: mi papá y mi mamá tocan la guitarra y cantan. Los dos nos incentivaron a mí y a mis hermanos a hacer música desde muy chiquitos. Hice también danza clásica y española, patín, vóley, natación y hasta básquet (aunque no me ayudaba mucho mi estatura). Cuando fuí más grande hice teatro (que me encanta!).
Empecé a estudiar música a los 7 años en una Escuela que se llama CREI. Ahí aprendí muchas canciones, cantaba, tocaba la flauta dulce, guitarra, piano y mi instrumento elegido fue la flauta traversa.
Cuando terminé en esa escuela, a los 18 años, seguí estudiando en el ISM de la UNL donde me gradué en el profesorado de Educación Musical y Dirección Coral.
Ahora soy docente y dirijo coros de niños en varias escuelas de la ciudad.
Amo mucho la música porque con ella se puede aprender y saber sobre la cultura de distintas partes del mundo. Y también haciendo música se puede viajar... Tuve la suerte de conocer algunas ciudades de mi país y de Europa cuando cantaba en el Estudio Coral Meridies de Santa Fe, durante 7 hermosos años.
Ahora, con los Canticuénticos, puedo seguir cantando y viajando con la música por todas partes!!!

Daniel Bianchi

Nací en Moisés Ville, una localidad conocida por tener el horizonte más lejano del mundo.
Dicen que de chico había en mi casa un tocadiscos Winco y una caja de long play que nunca dejaba descansar. Todavía recuerdo algunos: de tango, del club del clan, varios de chamamé.
Dos hechos marcaron a fuego mi vida: uno fue haber recibido una guitarra de regalo, de mano de mis padres, a una edad incierta, aunque cercana a los 9 años. El otro ocurrió una mañana en que me desperté sabiendo que iba a dedicar mi vida a la música. Esto último fue bastante inexplicable, aunque cuenta la leyenda que ya había pisado algunos escenarios escolares y locales, incentivado por un profesor de guitarra que se llama Sergio Graziolli.
En ese momento mi escuela secundaria estaba terminando, así que me vine a estudiar al Instituto Superior de Música de la UNL, en Santa Fe. Al llegar a la gran ciudad, apenas sabía rasguear un par canciones, pero me puse a estudiar y el repertorio se fue ampliando, ayudado por el profesor Irineo Cuevas. Con el tiempo y con mucho esfuerzo egresé del Instituto Superior de Música, y ahora soy docente de Música en varias escuelas de la ciudad. La vida me dió la satisfacción de haber tocado con muchos músicos de Santa Fe. Si tuviera que nombrar algunos, en la lista estaría el "Grupo Escaramujo", el "Quinteto Bordonero" y, por supuesto, "Canticuénticos".
Me defino como docente y músico, aunque mi mejor vínculo con la música es desde el lado de la escucha: tengo una curiosidad interminable por todo lo que suena, y colecciono discos entre los que se mezclan la música latinoamericana, el jazz, la música de Brasil, el folklore de países remotos y desconocidos, la música experimental, el tango, la música clásica, la canción, y todos los etcéteras imaginables.... No existe un día en el que no haya escuchado algo de música.
También me gusta mucho imaginar sonidos para vestir las canciones, y disfruto mucho cuando ese hecho se hace realidad, por lo que dedico bastante tiempo a producir y analizar arreglos.

Nahuel Ramayo

-Hola
-Hola
-Nací...
-Cómo?...
-sí, nací!
Y me acuerdo también, por lo que contó mi mamá, que fue un 19 de enero del año 1988. Era un martes bien caluroso, como de costumbre acá en la ciudad de Santa Fe para esa época. Vengo de una familia ecléctica (músicos, gastronómicos, políticos, relojeros, ingenieros, maestros), pero con un factor en particular que une a todas las personas que la conforman. Esa cosita en común es el amor por el arte.
Mi mamá es maestra y mi papá músico. Ahí empezó todo. Y recuerdo que desde muy chiquito (desde dentro de la panza), lo escuchaba a mi papá tocar. Ya de grande empecé a ir a sus ensayos y en un momento, PLAF!, sin que me diera cuenta dije: "yo cuando sea grande quiero ser músico ". Era chico, tenía 8 años, pero lo recuerdo como si fuera ayer. En ese momento también elegí tocar la batería, (pobre mi familia lo que me aguantaron tocar!!), y desde ahí no paré.
Empecé a estudiar con profesores particulares, luego en instituciones de mi ciudad, y de afuera. Más tarde vinieron los grupos!, que alegría!!
En la actualidad vivo de esto, y soy muy feliz de poder hacer lo que hago ya que me llena de alegría poder compartir y expresar lo que soy a través de la música, pero, por sobre todo, conocer gente nueva día a día, viajar y llevarme de cada lugar una buena experiencia y un gran recuerdo.

Gonzalo Carmelé

Recuerdo el patio de la casa en la que vivía con mis papás y mi hermana. Era de esos patios con pisos que raspan rodillas, así que era mejor no caerse! Recordando mejor, los patios eran dos, y tenían canteros con mucho barro para jugar!!! Ahora con 29 años no me acuerdo mucho más. Pero me vienen esas imágenes y me emociona recordar y escuchar aquellos "disquitos" de María Elena Walsh, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Charly García.
La música me gustó siempre. Y aunque el canto nunca fue lo mío (condición inalterable hasta estos días), encontré en la guitarra mi fiel compañera en la adolescencia. Aprendí y toqué con mis primeras bandas de rock, hasta que me encontré con el bajo: un instrumento de sonoridad diferente y apagada que me apasionó. Y entre discos de Bob Marley, Tom Jobim y Pedro Aznar fui descubriendo distintas músicas que quise aprender y tocar...
Con el tiempo llegó el jazz y un grupo de chicos como yo que tocábamos en una "big band". 20 personas tocando juntos a la vez y sin aturdir! Es hermoso!
Así llegó el contrabajo, un instrumento que no tenía la menor idea de cómo se tocaba. Lo empecé a llevar para todos lados, y empecé a tocar distintos estilos de música. Entre ellos música clásica, que con el contrabajo es todo un desafío. Pero nunca dejo de escuchar el rock nacional que me encanta, jazz, folclore y numerosos "idiomas" musicales.
Uh me olvidaba de contarles!! Una vez hace unos años, me embarqué a una aventura algo disparatada: me subí a un barco en el que viví seis meses! El barco era un hotel navegando, con ascensores, comedores, habitaciones y una pista para hacer ejercicios que aprovechaba cuando podía para correr con vista al mar. Y entre tanto recorrer, en el barco en el que vivía mi trabajo era tocar la música para entretener a los pasajeros.
Ahora sigo tocando en la big band de los profes que me enseñaron a mi, y dirijo junto con otros profes a chicos que están, como estaba yo, queriendo tocar en una orquesta grande de jazz. También viajo mucho últimamente. Y, aunque extraño mucho a mi hija Juanita, voy a tocar a diferentes lugares con amigos que quiero mucho y con los que comparto grupos maravillosos. Uno de ellos adivinen cuál es? Una pista: es un grupo de música para chicos que tiene las cinco vocales… A adivinar!

Nada en su lugar

Ficha técnica

CANTICUÉNTICOS
Daniela Ranallo: voz principal y coros. / Laura Ibáñez: voz principal y coros. / Ruth Hillar: coros, flauta traversa, flauta dulce, acordeón y melódica. / Daniel Bianchi: coros, guitarra y cencerro. / Gonzalo Carmelé: coros, bajo y contrabajo. / Nahuel Ramayo: voz, coros, batería, percusión y guitarra.

NUESTROS AMIGOS INVITADOS
Águeda Garay: piano / Darío Zinni: sikus, tarkas y quenas / Poli Gomítolo: charango / Javier Colli: acordeón / Gaspar Villot: violín / Federico Bidart: violoncello / Pablo Aristein: clarinete / Sergio Rosa: cajón / Oscar Jara: congas / Sebastián Cúneo: coros / Coro de niñ@s: Martín Perren, Alfonsina Rodríguez, Isabella Cúneo Alessio, Juliana Cúneo, Martina Cúneo, Emilia Cúneo

Grabación y edición: Ruth Hillar Mezcla y master: Sebastián Cúneo Ilustraciones: Ruth Hillar Fotografía: Sebastián Cúneo Diseño gráfico: Alfredo Inouye

Embrujados

Ficha técnica

CANTICUÉNTICOS
Daniela Ranallo: Voz , coros, flauta dulce, piano y percusión / Ruth Hillar: Voz, coros, flauta traversa, flauta dulce, quena, piano y percusión / Martín Sosa: Guitarras y teclado / Daniel Bianchi: Guitarras, bajo y percusión

NUESTROS AMIGOS INVITADOS
Analía Bosque, Daniela Ranallo y Luciana Insfrán: Voces, acordeón y percusión en "El Río las trae" / Gastón Menguez: Guitarra eléctrica, guitarra acústica / Eduardo Bavorovsky: Djembé y maracas / Oscar "Poli" Gomítolo: Charango y ronroco / Nahuel Ramallo: Cuerda de tambores / Emilia Cúneo: Voz / Coros de nenas: Juliana Cúneo , Martina Cúneo, Emilia Cúneo, Francisca Cúneo, Isabella Cúneo Alessio, Martina Rosembush, Milagros Raffa

Todos los músicos participantes aportaron sus ideas en los arreglos.

Grabación: Ruth Hillar y Daniel Bianchi / Edición: Ruth y Daniela Ranallo / Mezcla y masterización: Sebastián Cúneo, Daniel Bianchi y Ruth

Diseño Gráfico: Mercedes Ahumada / Muñecos de plastilina: Ruth Hillar, Daniela Ranallo, Gastón Menguez, Natalia Rojas, Martina Cúneo, Juliana Cúneo

Somos Canticuénticos

PASEN CHICOS!!! PASEN GRANDES!!!
A CURIOSEAR EN CADA RINCÓN DE NUESTRA CASA!!!

Preparen ojos y orejas y déjense sorprender por el mundo de los Canticuénticos!!!
Los invitamos a disfrutar de las canciones y videos, conocer más sobre nosotros, divertirse con las fotos y hasta descargar letras, acordes, partituras y karaokes de toda nuestra música!!!
ESTE LUGAR ES DE USTEDES… LOS ESPERAMOS SIEMPRE!!!


Desde Santa Fe, Argentina, buscamos acercar a los chicos a un patrimonio cultural que les es propio. Con tonada provinciana, y canciones originales que se mueven al ritmo del folklore argentino y latinoamericano, jugamos con el humor, la sorpresa, la emoción y la creatividad. Queremos que cada canción sea una puerta abierta para imaginar, pensar y preguntar.

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Para empezar a conocernos!

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Nosotros

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Bio

El camino recorrido...


Nuestras primeras canciones fueron apareciendo de a poquito, durante los años 2007 y 2008, entre mates, palabras y sonidos compartidos, mientras jugábamos a inventar e imaginar.
En el año 2009, once de ellas se dieron la mano en el disco “Canticuénticos Embrujados”, y fue así que nos animamos a subir al escenario. A partir de ese momento, no dejamos de tocar, componer, pensar arreglos e imaginar juegos, en este camino que nos llevó a infinidad de lugares, y que en 2013 vio nacer a nuestro segundo disco “Nada en su lugar”.


Uno de los grandes regalos de nuestros andares fue conocer a los compañeros y amigos músicos del MOMUSI, Movimiento de Música para niños de Argentina y del MOCILYC, Movimiento de la Canción Infantil de Latinoamérica y Caribe, con quienes compartimos encuentros, talleres, música y vida.

Pero hay mucho más! Si quieren seguir leyendo, les contamos algunas de las cosas buenas que nos pasaron a los Canticuénticos. ¡Todas importantes, todas disfrutables! seguir leyendo

Bio

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Canticuénticos